Las grandes empresas españolas consolidan su apuesta por la Inteligencia Artificial (IA) con resultados directos en su rentabilidad. Según el último informe global de NTT DATA, realizado con más de 2.500 ejecutivos de 35 países, España destaca en el mapa global: un 19% de las grandes empresas nacionales cuentan con estrategias claramente definidas, modelos operativos maduros y una ejecución altamente enfocada, frente al 15% a nivel mundial.
El impacto en su cuenta de resultados también es notorio: el 60% de las compañías afirma haber mejorado sus beneficios entre un 5% y un 15% el último año fiscal gracias al uso de estas herramientas. Los directivos destacan como principales beneficios el aumento del nivel de compliance, la mejora de la experiencia del empleado y la aceleración de las operaciones. En este sentido, la mitad de los participantes españoles asegura que la IA ya optimiza su actividad diaria, lo que lleva a un 37% a pronosticar un crecimiento al alza sostenido durante los próximos dos años.
En cuanto a la gestión del talento, el informe señala el rápido cambio hacia “ecosistemas colaborativos”, donde las personas definen el propósito y los parámetros, mientras que los agentes de IA ejecutan y optimizan las operaciones. Esto supone que los líderes no buscan reemplazas talento, sino aumentarlo. Los datos locales confirman la tendencia: siete de cada diez responsables en España aseguran que no prevén pausas en la contratación de talento junior dentro de sus organizaciones.
“Las organizaciones deben estar dispuestas a ‘incomodarse’, a repensarse y a romper inercias para implementar modelos operativos que hasta hace poco se consideraban imposibles”, explica Matías García Calvo, responsable de Data & Analytics de NTT DATA. “Las firmas españolas no están dando saltos al vacío, sino que apuestan por estrategias alineadas al negocio con una sólida madurez operativa”, concluye.
El optimismo abunda de cara al futuro y se nota en la hoja de gasto de las empresas. El 93% de los participantes en la investigación señalan que cuentan con suficiente presupuesto para invertir en el desarrollo de aplicaciones y soluciones de IA. Esta apuesta financiera va de la mano de una alta confianza en que la IA les permitirá acceder a nuevos verticales de ingreso, además de acelerar su innovación. Además, el 95% confía en que su estrategia de ciberseguridad es muy robusta, pese a un escenario de complejidad creciente.
La lucha contra las brechas de desempeño
Los efectos en el uso de estas herramientas no conocen fronteras. Las organizaciones que lideran la adopción de inteligencia artificial están obteniendo ventajas financieras determinantes, con una probabilidad 2,5 veces mayor de reportar crecimientos de ingresos superiores al 10% y siendo 3,6 veces más propensas a operar con márgenes de beneficio iguales o superiores al 15%.
Los datos a nivel global revelan una brecha de desempeño significativa: el 62,8% de las firmas líderes en IA lograron un crecimiento de doble dígito en su último ejercicio, frente a solo el 25,3% del resto de las empresas. Si bien esta tendencia es más visible en grandes corporaciones, el éxito se distribuye de forma transversal, demostrando que la capacidad de escalar la IA se traduce directamente en un rendimiento económico superior sin importar el tamaño de la organización.
En este contexto, las compañías destacadas han dejado de ver la IA como una herramienta periférica para convertirla en el eje de su estrategia de negocio. Este enfoque integral no solo moderniza la operación, sino que activa un «efecto multiplicador» (flywheel effect, en inglés), donde los éxitos iniciales impulsan una reinversión continua que acelera la velocidad competitiva y consolida una ventaja de mercado sostenible.
Finalmente, el éxito de los líderes radica en la construcción de una base resiliente que prioriza la seguridad escalable y el empoderamiento del talento humano, utilizando la IA para amplificar las capacidades de las personas en lugar de reemplazarlas. Las empresas líderes comparten un enfoque común: una base tecnológica segura, una dirección clara y una combinación equilibrada entre talento humano y capacidades de IA. Cada iteración genera nuevas eficiencias que se reinvierten, creando un efecto de aceleración continua.

