Las empresas industriales españolas de tamaño medio muestran una actitud más avanzada hacia la transformación digital que la media europea, aunque el avance sigue condicionado por fuertes limitaciones presupuestarias y carencias de talento especializado. Así lo revela el estudio “El futuro digital de las empresas industriales europeas de tamaño medio”, elaborado por Forterro a partir de entrevistas a más de 1.250 responsables de decisión en cinco países europeos.
España, por encima de la media en ambición digital
Casi la mitad de las empresas industriales españolas (49 %) considera que su progreso en transformación digital en los últimos tres años ha sido bueno o excelente, 14 puntos por encima de la media europea. Además, el 57 % cuenta ya con una hoja de ruta definida para su transformación digital, en línea con el promedio europeo.
La nube desempeña un papel central en esta evolución. Actualmente, el 35 % de las empresas españolas utiliza ERP en la nube y un 40 % opera con modelos híbridos. De cara al futuro, el 79 % prevé apostar por modelos cloud o híbridos, consolidando el abandono progresivo de los sistemas puramente locales.
Sin embargo, el 60 % de las empresas españolas considera que la nube sigue siendo una oportunidad sin explotar, el porcentaje más alto de Europa. El 57 % reconoce que una adopción limitada del cloud les impide extraer todo el valor de tecnologías como la inteligencia artificial y la GenAI.
“Para cualquier empresa, el cloud es la clave para aprovechar la innovación y el potencial de la tecnología avanzada. Para la mediana empresa industrial, la nube está pasando de ser algo secundario a un elemento fundamental”, comentó Thomas Knorr, VicePresidente, de Forterro.
Inteligencia artificial: interés alto, inversión limitada
España destaca también por su fuerte interés en la inteligencia artificial. El 48 % de las empresas industriales españolas sitúa la maximización del valor de la GenAI como su principal prioridad tecnológica, muy por encima del resto de países analizados.
No obstante, este interés choca con la realidad financiera: el 34 % identifica las restricciones presupuestarias como la principal barrera para la adopción de IA, la cifra más elevada del estudio. Esta tensión entre ambición tecnológica y capacidad de inversión se perfila como uno de los grandes dilemas del mercado español.
Presupuesto y resistencia interna, principales obstáculos
La falta de presupuesto es la principal barrera para la adopción del cloud en España (44 %), seguida de la escasa implicación de la alta dirección (43 %) y la falta de motivación interna para el cambio (41 %). Los departamentos más reticentes a la transformación digital son producción, finanzas y logística, lo que evidencia que el reto no es solo tecnológico, sino también cultural y organizativo.
Talento digital: confianza alta, impacto real
Aunque España presenta importantes carencias en ciberseguridad, análisis de datos e IA, se diferencia del resto de Europa por un mayor optimismo en la contratación: el 78 % de las empresas confía en poder incorporar talento digital adecuado, 21 puntos por encima de la media europea.
Paradójicamente, el 60 % reconoce que la falta de competencias ya ha afectado a su capacidad de crecer o acometer nuevos proyectos, lo que sugiere una brecha entre expectativas y realidad operativa.
Cumplimiento normativo y Pasaporte Digital de Producto
En el ámbito regulatorio, el 55 % de las empresas españolas afirma conocer el Pasaporte Digital de Producto (DPP), aunque casi un tercio no está seguro de estar preparado para cumplirlo. Los principales obstáculos identificados son la falta de recursos, la ausencia de orientación clara y la elevada complejidad de los requisitos.
De media, las empresas industriales españolas prevén invertir más de 36.000 euros en la adaptación al DPP, una cifra relevante para organizaciones de tamaño medio en un contexto de presión de costes.
Un mercado con potencial, pero decisiones pendientes
El estudio concluye que el tejido industrial español parte de una posición favorable en términos de actitud y ambición digital, pero deberá resolver rápidamente sus limitaciones presupuestarias, reforzar el alineamiento de la dirección y acelerar la capacitación digital si quiere convertir esa ambición en ventaja competitiva real en los próximos años.

