Las entidades financieras operan en un entorno cada vez más complejo desde el punto de vista regulatorio. Normativas europeas como DORA (Digital Operational Resilience Act) y los nuevos marcos regulatorios vinculados al uso de inteligencia artificial están elevando las exigencias de supervisión, resiliencia operativa y gestión del riesgo tecnológico para bancos y compañías financieras. Estas regulaciones exigen a las compañías financieras demostrar que pueden resistir y recuperarse ante incidentes tecnológicos, ciberataques o fallos operativos.
Según expertos de Globant, compañía tecnológica especializada en transformación digital, la IA permite pasar de un modelo de compliance reactivo a un enfoque continuo, automatizado y basado en datos. Algunas de estas medidas son:
- Monitorización continua del cumplimiento normativo.
- Automatización de análisis regulatorio.
- Detección temprada de riesgos operativos y regulatorios.
- Evolución hacia modelos de «Compliance as a Service».
“El sector financiero está entrando en una nueva fase en la que la inteligencia artificial se integra en todas las capas del negocio. Cuando se aplica al cumplimiento normativo, permite pasar de un enfoque reactivo a uno continuo y basado en datos, ayudando a las entidades a adaptarse más rápido a los cambios regulatorios y a operar con mayor transparencia y eficiencia”, declara Antoni Vidiella, Chief Solutions Officer – Financial Services de Globant.

