Google ya no se limita a ordenar enlaces. Cada vez con más frecuencia, responde directamente. Los llamados AI Overviews -resúmenes generados por inteligencia artificial que aparecen en la parte superior de los resultados- están presentes en una de cada seis búsquedas, según un estudio de Semrush basado en el análisis de más de 10 millones de palabras clave y cientos de miles de páginas de resultados.
En la práctica, los AI Overviews funcionan como una respuesta directa del propio Google. En lugar de mostrar únicamente una lista de enlaces, el buscador ofrece un resumen elaborado por inteligencia artificial a partir de distintas fuentes, que aparece antes de los resultados tradicionales. Para el usuario, esto supone obtener una explicación inmediata sin necesidad de entrar en ninguna web. Para empresas, medios y creadores de contenido, implica que Google pasa a decidir no solo qué se ve primero, sino también qué información considera suficiente para dar una búsqueda por resuelta.
La evolución de este formato ha sido rápida y sostenida. A comienzos de 2024, los AI Overviews apenas aparecían en torno al 6 % de las consultas analizadas. En noviembre de 2025, su presencia se situaba ya en el 15,7 %, con picos que llegaron a superar el 24 % durante los meses de verano. Los datos apuntan a que estos resúmenes han dejado de ser una prueba puntual para convertirse en un elemento estructural del buscador.
Este cambio altera de forma directa la relación entre usuarios y resultados orgánicos. Al ofrecer respuestas inmediatas, los AI Overviews reducen la necesidad de hacer clic, especialmente en búsquedas donde el usuario busca una explicación, una definición o una orientación rápida. El estudio indica que muchas de estas consultas ya tendían históricamente a resolverse sin interacción adicional, pero la inteligencia artificial acelera y amplifica ese comportamiento.
Además, los AI Overviews ya no se limitan a búsquedas puramente informativas. Su presencia se ha extendido a consultas comerciales, transaccionales e incluso navegacionales, lo que amplía su impacto potencial sobre marcas, ecommerce y empresas de servicios. Sectores como Ciencia, Informática o Sociedad concentran ya algunos de los porcentajes más altos de palabras clave activando este tipo de respuestas generadas por IA.
“Estamos entrando en una etapa en la que Google no solo muestra resultados, sino que decide qué información sintetizar y cómo presentarla”, advierte Jana Garanko, Head of PR de Semrush. “Para muchas marcas, el reto ya no será solo atraer clics, sino evitar desaparecer detrás de una respuesta generada por inteligencia artificial”.
Garanko apunta a un cambio profundo en las estrategias de visibilidad. “El SEO deja de ser únicamente una carrera por posiciones. La pregunta ahora es quién alimenta esas respuestas, qué fuentes se consideran fiables y cómo se construye autoridad en un entorno donde la IA actúa como intermediaria entre el contenido y el usuario”.
El estudio de Semrush dibuja así un escenario en el que tráfico y visibilidad ya no avanzan necesariamente de la mano. A medida que los AI Overviews ganan protagonismo, el éxito en buscadores dependerá menos de ocupar la primera posición y más de ser relevante para los sistemas que generan las respuestas. En ese nuevo equilibrio, el SEO no desaparece, pero sí cambia de naturaleza: deja de optimizar solo para personas y empieza, de forma inevitable, a optimizar también para las máquinas que deciden qué merece ser contado.

