El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha viajado a la India donde en el marco del Impact IA Summit, una cumbre con el objetivo de debatir y cerrar presupuestos para inversión en materia de inteligencia artificial. El gobernador ha defendido la necesidad de una IA más controlada, humana y al servicio de las personas, situando de nuevo en primer plano el debate sobre cómo los gobiernos deben responder al rápido avance de estas tecnologías. El presidente ha subrayado en Nueva Delhi la importancia de reforzar la supervisión estatal para evitar que el desarrollo de la inteligencia artificial quede en manos de grandes corporaciones sin garantías para la ciudadanía.
Desde i3e, compañía especializada en ciberseguridad y consultoría tecnológica, coinciden en que el crecimiento acelerado de la IA exige actuar ya. Sergio García Estradera, gerente de la tecnológica, apunta que no se trata de frenar la innovación, sino asegurar que avanza acompañada de reglas claras, estándares comunes y criterios sólidos de seguridad. “La IA está evolucionando a una velocidad sin precedentes y su adopción masiva en procesos críticos plantea riesgos reales si no existe una regulación bien definida”, advierte, y añade: “Necesitamos marcos que garanticen transparencia, seguridad y protección de datos sin frenar el potencial transformador de estas tecnologías”.
El encuentro entre Sánchez y Narendra Modi ha reforzado el mensaje de que la IA debe situar a las personas en el eje, un principio que, según i3e, debe traducirse en obligaciones prácticas para empresas y administraciones. Ambos líderes coincidieron en que el desarrollo tecnológico debe ir acompañado de garantías democráticas y de mecanismos de supervisión capaces de prevenir abusos o decisiones automatizadas opacas.
En este escenario, i3e reclama que la regulación no puede llegar tarde. La compañía recuerda que la IA se integra ya en ámbitos sensibles, desde la gestión del tráfico hasta la identificación biométrica o los modelos de evaluación automatizada, y que cualquier vacío normativo abre la puerta a vulnerabilidades. “La innovación y la regulación deben avanzar en paralelo”, explica García Estradera. “Si no marcamos límites y estándares ahora, nos encontraremos con sistemas que toman decisiones críticas sin trazabilidad suficiente, o con algoritmos expuestos a ciberataques cada vez más sofisticados”, reclama.
Para i3e, el objetivo es claro: impulsar la IA como motor de progreso, pero bajo condiciones que garanticen seguridad, confianza y responsabilidad. La empresa insiste en que España tiene la oportunidad de situarse en la vanguardia europea si combina desarrollo tecnológico con una regulación firme y coordinada.
Imagen cabecera: Fernando Calvo | Moncloa.

