El sector financiero se ha convertido en el gran terreno de prueba para evaluar si la fiebre por la Inteligencia Artificial está transformando de forma tangible la operativa diaria del negocio. Sin embargo, un nuevo estudio presentado por Pleo —la plataforma de gestión de gastos corporativos líder en Europa— revela que la velocidad de adopción tecnológica está superando la capacidad de las empresas para traducir la innovación en valor cuantificable.
El informe, elaborado a partir de las respuestas de más de 3.600 líderes financieros en cinco mercados europeos (incluyendo 1.000 profesionales en España), demuestra que el 74% de los directivos de este área en nuestro país ha invertido en proyectos de IA cuyo ROI real es todavía desconocido. Además, el 45% reconoce que acumular herramientas aisladas ha desencadenado una «dispersión de IA» (AI sprawl) dentro de sus propios departamentos.
Acumular herramientas de IA no equivale a ganar productividad
A pesar de la rápida llegada de soluciones tecnológicas a las oficinas, los departamentos financieros en España siguen sepultados bajo montañas de conciliaciones, hojas de cálculo y burocracia operativa. Tareas cotidianas como la conciliación de gastos, la preparación de informes, la persecución de aprobaciones o la corrección de desviaciones presupuestarias consumen un promedio de 25,6 horas semanales por equipo.
Esta ineficiencia devora el tiempo que debería dedicarse al liderazgo corporativo: el 59% de los financieros en España admite dedicar más energía a vigilar el gasto que a participar en la estrategia de la compañía, mientras que el 52% califica los flujos actuales de control de gasto como una carga excesiva.
La madurez digital tampoco resuelve el problema
El desafío no desaparece cuando las empresas ganan madurez tecnológica. Entre las organizaciones españolas que se declaran usuarias avanzadas de IA, un 89% afirma obtener un ROI tangible a nivel general. Sin embargo, este mismo grupo es el que sufre la peor dispersión tecnológica: el 63% padece una sobreacumulación de herramientas de IA sin conexión entre sí y un 86% admite seguir invirtiendo en iniciativas puntuales sin un retorno claro.
Los datos demuestran que el reto ya no es acceder a la tecnología, sino ponerle orden: controlar su proliferación, unificar los datos que genera de forma coherente y medir su impacto real en el negocio.
Menos herramientas, más criterio: la IA necesita límites claros, no más licencias
Los responsables financieros en España tienen claro que comprar más software sin control no es la solución. El 79% sostiene que sus equipos deben capacitarse para utilizar la IA de forma inteligente y el 75% reconoce que el futuro de su profesión dependerá del dominio de esta tecnología. Pese a ello, un 62% advierte que la formación, las habilidades y la confianza en el uso de la IA están muy por detrás de lo necesario.
Al mismo tiempo, los directivos marcan fronteras operativas claras. Al analizar los procesos financieros habituales, el 35% apostaría por un modelo liderado en su mayoría o totalmente por IA para la detección del fraude, un 59% prefiere que la aprobación final de los pagos continúe estando firmemente en manos humanas. La nueva fase de madurez exige rediseñar los procesos basándose en una división del trabajo deliberada y estratégica entre personas y tecnología.
Según Jeppe Rindom, CEO y cofundador de Pleo: «El área financiera se ha convertido en el gran termómetro de la Inteligencia Artificial corporativa. La adopción se ha acelerado y el potencial de productividad es evidente, pero donde los resultados se quedan cortos, las empresas deben mirar con lupa qué procesos están automatizando, si los datos que manejan son accesibles y fiables, y cómo se integra la tecnología en el trabajo diario. La pregunta ya no es si van a usar la IA, sino dónde y cómo lograr el máximo impacto. Si no somos capaces de demostrar un cambio operativo real en finanzas, habrá que hacer preguntas más incómodas sobre qué están aportando exactamente las inversiones en IA en el resto de la empresa».
Pleo lanza su infraestructura MCP para conectar datos financieros en tiempo real con la IA
Para solucionar la dispersión de herramientas y lograr una integración efectiva, Pleo ha lanzado su infraestructura MCP (Model Context Protocol), queconecta de manera segura la plataforma de gasto de Pleo con los asistentes de IA preferidos por las empresas (como ChatGPT, Claude o Gemini).
Gracias a esta arquitectura universal, los equipos financieros pueden consultar transacciones, aprobar gastos, conciliar cuentas o generar informes ejecutivos en tiempo real directamente desde su espacio de trabajo habitual, eliminando el desgaste de cambiar constantemente de solución.
Jeppe Rindom añade: “Las nuevas capacidades agénticas de Pleo reflejan un cambio más amplio en la gestión del gasto encaminado a una mayor eficiencia impulsada por la inteligencia artificial. Como pioneros en este sector, siempre nos hemos centrado en dar forma al futuro. Pleo ha evolucionado junto a nuestros clientes, pasando de la gestión de gastos a una plataforma integral de gestión del gasto que da soporte a empresas más grandes y complejas. Nuestra marca, recientemente renovada, refleja esa evolución y el papel que desempeñan hoy en día los equipos financieros: simplificar la complejidad, actuar con criterio y ayudar a las empresas a tomar mejores decisiones”.