La computación cuántica se perfila como una de las grandes transformaciones tecnológicas de la próxima década. A medida que la cadena de suministro vinculada al hardware cuántico se estabiliza, numerosos expertos prevén que esta tecnología pueda estar preparada para su uso en producción a comienzos de la década de 2030. Sin embargo, las empresas no tienen por qué esperar hasta entonces para empezar a explorar su potencial.
SAS, empresa especializada en datos e inteligencia artificial, ha presentado nuevos avances en torno a la IA cuántica. Y es que su aplicación puede permitir, entre otras cosas, abordar problemas demasiado complejos para la informática tradicional o entrenar modelos de forma más eficiente con menos datos.
Con el objetivo de conocer mejor el grado de preparación del mercado, la compañía ha encuestado a más de 500 directivos de distintos sectores a nivel global. El estudio muestra que el interés por la IA cuántica continúa creciendo, pero también que las organizaciones avanzan con cautela. Si en 2025 el principal obstáculo era el alto coste de implantación, en 2026 la mayor preocupación pasa a ser la incertidumbre sobre sus usos reales y prácticos.
Los retos de la IA cuántica
Según los datos, la incertidumbre sobre la aplicación práctica de esta tecnología en situaciones reales es la principal barrera para adoptar la IA cuántica, seguido por el alto coste de implantación. Además, la lista de obstáculos se completa con la falta de profesionales formados, el desconocimiento y la disponibilidad limitada de herramientas. Por su parte, los profesionales no pierden de vista la ausencia de directrices claras.
Lejos de ser desalentadores, los resultados reflejan el cambio en el enfoque actual: las empresas ya no solo se preguntan cuánto cuesta la IA cuántica, sino qué problemas concretos puede ayudarles a resolver y cómo pueden prepararse para aprovecharla de forma segura, rentable y responsable.
Patrick Xhonneux, Senior Vice President de Marketing para SAS, afirma: “Aunque el interés sigue siendo alto, los líderes empresariales actúan con prudencia. No quieren realizar grandes inversiones sin tener claro que obtendrán casos de uso valiosos y que, realmente, podrán resolver problemas y retos. Es por eso por lo que desde SAS trabajamos para democratizar el acceso a esta tecnología, identificando casos de uso reales y ayudando a que los clientes puedan servirse de las ventajas de la cuántica en el futuro”.
Del laboratorio a la toma de decisiones
La computación clásica y la cuántica pueden plantearse como parte de un mismo espectro. En un extremo se sitúa la informática tradicional, ampliamente probada y utilizada por las compañías. En el otro, la computación cuántica, todavía en una fase más experimental, pero con un potencial de cálculo exponencialmente superior para determinados tipos de problemas.
De esta forma, entre ambos polos surge un enfoque híbrido en el que ambas computaciones trabajan de forma complementaria. La clave está en asignar a cada tecnología aquello que mejor sabe hacer, es decir, utilizar la informática tradicional para procesos consolidados y la cuántica para problemas de gran complejidad, optimización o simulación.
Un ejemplo es el trabajo de Scotiabank y SAS, que exploran este modelo en la gestión del riesgo financiero mediante datos anónimos de clientes, gracias a la comparación de modelos tradicionales de scoring en SAS Viya con técnicas cuánticas. Así, es posible identificar cuándo la computación clásica resulta más eficiente y en qué escenarios la IA cuántica puede aportar valor ante problemas de optimización y alta complejidad.
SAS Quantum Lab: un entorno para explorar la IA cuántica
Para ayudar a las organizaciones a dar sus primeros pasos en este ámbito, SAS ha anunciado SAS Quantum Lab, una propuesta que nace como un entorno práctico para que las organizaciones puedan aprender, experimentar y validar ideas relacionadas con la IA cuántica, tanto si cuentan con expertos en computación cuántica como si necesitan acercar esta tecnología a perfiles de negocio.
Por su parte, Amy Stout, Head of Quantum Product Strategy en SAS, explica: “Esta encuesta confirma lo que los expertos ya anticipaban y estaban viendo en el mercado. Los líderes quieren explorar la computación cuántica, pero siguen encontrándose con algunos puntos de resistencia, y por este motivo, queremos ofrecer un espacio práctico para aprender, innovar y buscar retorno real en casos de uso empresariales”.